Personajes del mundo (VII). Fernando Alonso
El pasado domingo, por fin, Fernando Alonso se convirtió en el primer español Campeón del Mundo de Fórmula 1. No me considero un seguidor de este deporte, ni tan siquiera ahora que tanta gente se ha apuntado al carro, pero sí debo reconocer que en las últimas temporadas, desde la explosión del Fenómeno Alonso, he visto alguna que otra carrera, algo que, si me lo hubieran dicho hace tan sólo unos años, no me lo hubiera creído. El domingo pasado, además, Alonso consiguió que viera por primera vez en mi vida una carrera de Fórmula 1 entera, de principio a fin. El caso es que unos cuantos amigos y amigas subimos al Mataró Parc el domingo por la tarde y, sentados en una mesa del Sports Bar, nos tragamos, primero, toda la segunda parte del partido del Madrid (para colmo tuve que aguantar la victoria de los merengues), y después, la carrera de Alonso. En total, tres horas sentados ante la pantalla gigante, si bien la buena compañía hizo que no supusiera ningún martirio.Desde este blog me gustaría dar la enhorabuena a Alonso por el mérito indiscutible que supone ser Campeón del Mundo de Fórmula 1, máxime siendo el chaval de un país como el nuestro, donde no existía ninguna tradición en dicho deporte. Si dentro de unos años, con Alonso ya retirado, en España se continúa siguiendo la Fórmula 1, el principal culpable será precisamente Alonso. Que hoy en día en España haya aficionados, en mayor o menor medida, al motociclismo, al tenis, al golf o a los rallies se debe, fundamentalmente, a la exitosa labor de deportistas como Ángel Nieto (creo que Nieto debería haber ganado este año el Príncipe de Asturias, pero mi condición de aficionado al motociclismo me convierte en un observador completamente parcial), Manolo Santana, Arantxa Sánchez Vicario, Severiano Ballesteros o Carlos Sainz, por citar tan sólo unos cuantos. Y a Alonso, a pesar de no ser el primer piloto español de Fórmula 1, se le puede considerar el pionero en la generalización de este deporte como fenómeno de masas. Se dice que incluso se ha convertido en el segundo deporte preferido en nuestro país, por detrás lógicamente del fútbol.
Fernando Alonso, además, se está convirtiendo en un modelo a seguir para la juventud de nuestro país. Esto hace que la responsabilidad del deportista vaya en aumento, y creo que el propio Alonso se está percatando de ello, algo que hace que deba mesurar en extremo todas sus acciones, dentro y fuera de los circuitos. Hasta ahora, la actitud del chaval me parece intachable.
En fin, que enhorabuena a Alonso y enhorabuena a todos y a todas quienes, como yo (para qué negarlo) se han alegrado de su victoria en el Campeonato de del Mundo de Fórmula 1 2005. Esperemos que sigan los éxitos y que lo de este año no haya sido una casualidad. Enhorabuena Fernando.






















