Antonio Puerta, D. E. P.
Hoy es un día triste para toda la familia futbolística. Hoy ha muerto, después de varios días de agonía, Antonio Puerta, jugador de la primera plantilla del Sevilla F. C. Cuando pasan cosas como ésta uno se pone a pensar, y se da cuenta de que aquí no estamos más que de paso. Suena a tópico, lo sé, pero ya me dirán ustedes en qué se puede pensar cuando muere un chaval de veintidós años, sano, deportista, en la flor de la vida y a punto de ser padre. Uno piensa en lo injusta que es la vida y en que no sabemos donde vamos a dar nuestro último suspiro. En un momento te puede cambiar la vida, incluso de forma tan trágica como le ha pasado al pobre de Antonio, defendiendo la camiseta de su equipo, del equipo que ha amado desde niño. Aunque hoy lo que menos importa son los colores que uno defienda, que me lo digan a mí… Hoy ha muerto Antonio Puerta, un joven sevillano de veintidós años; hoy ha nacido un mito del sevillismo y del fútbol español. Descanse en Paz.
Hasta siempre, Román
Han sido unos días muy tristes para la Peña Bética de Mataró. El martes nos dejó, sin avisar, nuestro compañero y amigo Román Pacheco, el socio más veterano y auténtico estandarte de nuestra peña. Cuando me llamaron para comunicarme la noticia no podía creerlo, pues aún mantenía intacto en mi memoria el recuerdo del día de campo que pasamos hace apenas mes y medio en Arbúcies, como ya viene siendo tradición cada fin de temporada, al que Román no faltó. Se podría haber marchado cualquier otro miembro de esta gran familia que es la Peña Bética de Mataró y lo hubiéramos sentido en el alma, pero el hueco que ha dejado Román será, sin duda, el más difícil de llenar, por su carisma, por el beticismo que derramaba y por el cariño que todos le teníamos. Se nos hará difícil seguir los partidos en nuestro local sin poder ver a Román en primera fila, con su copita, siempre animando al equipo y vigilando con el rabillo del ojo a su nieto Jordi. 
Será difícil no poder abrazarlo después de un gol, y eso que últimamente no hemos podido celebrar muchos, o después de salvarnos, como ya va siendo costumbre, en el último partido de Liga. Pero tenemos la suerte de mantener vivo el recuerdo de las vivencias que todos hemos pasado junto a él, como cuando fuimos a ver el Nàstic-Betis a Tarragona un día entre semana en una fría noche de diciembre. Allí estaba Román, como siempre, al pie del cañón. O como cuando el mes de febrero pasado nos desplazamos un buen número de miembros de la peña a Sevilla a presenciar en directo el derbi. Y tantos y tantos momentos… Pero estos días no he parado de acordarme del pasado 25 de marzo, día en que inauguramos el nuevo local de nuestra peña, cuando le hicimos un sentido homenaje, en reconocimiento a todo lo que él representaba en nuestra entidad, algo que no soy capaz de explicar con palabras y que solamente aquellos que tuvimos la suerte de conocerlo podemos alcanzar a entender. Aquel día Román no cabía en sí mismo de la alegría que sentía, no se esperaba aquel homenaje tan sentido que le rendimos, pero él se merecía eso y mucho más, y es que, como rezaba aquel diploma: “El beticismo se refleja en los ojos de todos los béticos de corazón. Ese sentimiento tan grande que solamente nosotros tenemos la suerte de llevar dentro de nuestro corazón se refleja, de manera especial, en los ojos de nuestro socio y amigo Román Pacheco del Pozo. En reconocimiento y homenaje al socio más veterano y estandarte de la Peña Bética de Mataró”. Será difícil no tenerte entre nosotros, pero ahora que estás ahí arriba, a ver si hablas con quien tú ya sabes para que no suframos tanto esta temporada. Seguro que a ti te hace caso. Descansa en Paz, Román.
Lisboa, deliciosamente decadente
Otra de las ciudades que recomiendo visitar es Lisboa. Almudena y un servidor hemos pasado el fin de semana allí, paseando por la Baixa, el Barrio Alto, Chiado, Alfama, Belém, visitando la Sé, el Castelo de Sao Jorge, los Jerónimos, sus plazas, sus miradores... Mil rincones donde perderse sin necesidad de que te encuentren. Ahí van algunas fotos de nuestro breve periplo lisboeta:
2037 kilómetros
2037 kilómetros. Eso marcaba el contador de mi Seat Ibiza (que antes de partir habíamos puesto a cero) cuando Alberto, Javi y un servidor regresamos de una semana de ruteo por diversas provincias españolas. Lo mejor del viaje, como siempre, el buen comer y el mejor beber en lugares como Burgos, León, Gijón, Oviedo, San Vicente de la Barquera, Santander, Bilbao y Zaragoza, sitios muy recomendables todos ellos. Ahí van unas cuantas fotos: