El blog de Miguel Guillen Burguillos

27.4.05

Apostando por la laicidad del Estado



Últimamente se está hablando mucho de la relación entre el Estado y la Iglesia. Como persona que apuesta claramente por la laicidad del Estado, en este caso de España, me gustaría apuntar algunas reflexiones. Creo que se suele confundir frecuentemente "laicidad" con "pluralidad religiosa". Quienes creemos en la separación total entre Estado y religión apostamos por un Estado laico. Actualmente, aunque España se define en su constitución como "Estado aconfesional" (que no es otra cosa que un eufemismo de "laico"), la realidad es que la Iglesia Católica recibe unos ingresos muy generosos por parte del Estado. No debemos confundir la laicidad con la intervención estatal en temas concernientes a otras religiones distintas de la católica. Desde algunos sectores se dice que el Estado debería subvencionar también a las religiones minoritarias de nuestro país, como podrían ser la musulmana o la evangélica, incluso que se incluya su enseñanza en la escuela pública. Como persona que, como digo, apuesta por la laicidad del Estado, no puedo estar de acuerdo con esto. No comparto que el Estado subvencione a la Iglesia Católica, pero tampoco estoy de acuerdo en que se haga lo mismo con otras religiones. Desde el respeto que me merecen todas las creencias religiosas, creo que el Estado debe quedar al margen de éstas, de todas por igual, pues deberían formar parte únicamente de la esfera privada de las persones y las familias.

1 comentarios:

  • Un extracto de este artículo se publicó en el diario La Vanguardia el 2 de mayo de 2005. Se publicó así:

    Laicismo estatal

    M. GUILLÉN BURGUILLOS - 02/05/2005
    MATARÓ

    Últimamente se está hablando mucho de la relación entre el Estado y la Iglesia. Como persona que apuesta por el laicismo del Estado, en este caso de España, me gustaría apuntar algunas reflexiones.
    Suele confundirse frecuentemente laicismo con pluralidad religiosa. Quienes creemos en la separación total entre Estado y religión, apostamos por un Estado laico. Actualmente, aunque España se define en su Constitución como Estado aconfesional, la realidad es que la Iglesia católica recibe unos ingresos muy generosos del Estado. No comparto que el Estado subvencione a la Iglesia católica, pero tampoco estoy de acuerdo en que se haga lo mismo con otras religiones.
    Desde el respeto que me merecen todas las creencias religiosas, creo que el Estado debe quedar al margen de éstas, de todas por igual, pues deberían formar parte, únicamente, de la esfera privada de las personas y de las familias.

    http://www.lavanguardia.es/web/20050502/51183229864.html

    De Anonymous Anónimo, A las 2/5/05 22:00  

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