Personajes del mundo (IV). Fidel Castro
Hay pocos hombres en el mundo que se hayan mantenido en primera línea de la política mundial durante casi 50 años, y uno de ellos es el Presidente de Cuba, Fidel Castro, quien no parece que vaya a dejar el mando hasta después de muerto. Desde que, con la Revolución Cubana, derrotara al régimen anterior el 1 de enero de 1959, ha permanecido en el poder sin que nadie haya sido capaz de echarlo.
En su día, la Revolución Cubana tuvo un amplio apoyo popular, más allá de las fronteras del país caribeño, por su romanticismo, justicia y osadía. Aún hoy en día mucha gente (y no toda de ideología comunista) hace ostentación visible de la imagen del Che Guevara, figura indiscutible junto a Fidel Castro de la victoria de la Revolución sobre Batista, mientras que seguramente poca de esa gente hace lo propio con la imagen de Fidel, y creo que los motivos son más que justificados.
Que alguien sienta admiración por la Revolución Cubana creo que es fácil de entender si se conoce qué fue aquella revolución, las expectativas que trajo y el apoyo popular que tuvo. Pero lo que ha venido después quizá no sea tan fácil de admirar, y por ello muchos de los que sentimos simpatías por el Che o por la Revolución no hacemos lo mismo con la figura de Fidel Castro, por más que algunos sectores de la izquierda, aún hoy en día, sigan admirándolo y exaltándolo cada vez que tienen ocasión. Parece que si no propagas tu admiración por el régimen (dictatorial) cubano y por Castro no tienes derecho a proclamarte de izquierdas en determinados ámbitos. Seguramente si el Che Guevara (esa figura aún hoy exaltada por el régimen castrista) viviera haría ya muchos años que se habría desmarcado de las actuaciones de Fidel Castro, y creo que es lo que cualquier persona demócrata (sí, demócrata, ese término del que tantas veces se apropia en exclusiva la derecha) y de izquierdas debería hacer: condenar el régimen que lidera Fidel Castro sin miedo a ser tachado de derechoso. No encuentro motivos para justificar muchas de las actuaciones de Castro (algunas otras son positivas, sin duda, y claramente de izquierdas, pero creo que en muchas otras se está comportando como tantos otros dictadores que ha habido a lo largo de la historia).
Según el Informe 2005 de Amnistía Internacional (una organización poco sospechosa de hacer el juego al imperialismo), al finalizar el año 2004 "había por lo menos 70 presos de conciencia, la mayor parte de ellos recluidos desde la campaña de represión del movimiento disidente desatada en 2003 (…). Continuaron las amenazas y el acoso a disidentes y sus familiares. El embargo estadounidense y las medidas relacionadas con él siguieron teniendo un efecto negativo en el disfrute de toda la gama de derechos humanos en Cuba". Como se puede observar, sigue habiendo presos políticos en Cuba, algo que considero inaceptable e injustificable. Cualquier justificación de este hecho creo que sobra. En este Informe también se constata que "continuaba preocupando el estado de salud de muchos presos de conciencia. Según los informes, a algunos les negaban el acceso a atención médica adecuada y los mantenían recluidos en condiciones rigurosas, lo que, al parecer, había contribuido a sus enfermedades". Así pues, "en abril (de 2004), la Comisión de Derechos Humanos de la ONU aprobó una resolución en la que se deploraban las severas condenas de prisión impuestas a opositores políticos y periodistas detenidos en 2003". Además, sigue habiendo condenados a muerte en Cuba (entre 40 y 50 según el Informe 2005 de AI), algo que tampoco podemos aceptar. Más argumentos para mostrar nuestra repulsa al régimen castrista.
Bien es cierto que el embargo de EEUU contra Cuba resulta inaceptable (también debemos mostrarnos firmes en nuestra oposición al embargo), y que quien sufre sus consecuencias es la ya de por sí castigada población cubana, pero este embargo no puede justificar determinadas actuaciones de Castro. Al final, siempre pagan el pato los mismos de siempre, es decir, las clases populares.
Mientras tanto, el exilio cubano sigue esperando en Miami la muerte del dictador para desembarcar en Cuba (con el apoyo del Gobierno de EEUU) y hacerse con las riendas del país. Viendo quienes se apoderarán del Estado Cubano y quienes manejarán los hilos (creo que la mafia de Miami jugará un papel determinante), las perspectivas de futuro no son buenas, y seguramente el pueblo cubano, tras la muerte de Castro y la posible "democratización" del país, seguirá sumido en la pobreza. Temo que se vuelva a la situación pre-revolucionaria anterior a 1959, perfectamente recreada en la mítica película de Coppola El Padrino II, donde la isla no era más que un prostíbulo y una zona de recreo donde los estadounidenses adinerados pasaban los fines de semana. Las buenas expectativas que había en 1959 se han ido encargando Castro y los sucesivos gobiernos de EEUU de enterrarlas. El problema es que las que hay hoy parece que están muertas de antemano.

4 comentarios:
Hi estic molt d'acord. Els d'esquerres hauríem de ser els primers en denostar aquesta dictadura.
De
Ramon Bassas, A las
14/6/05 19:16
Estoy de acuerdo como la semblanza de Miguel pero con matices.Que el régimen de Baptista era un dictadura corrupta está claro, no respetaba los derechos humanos y por esa razón cayó, fuerzas mucho peor armadas lo derrotaron.Pero esta imagen de revolución traicionada, de utopía que deviene en infierno, creo que es la creada por mucha gente para justificar su apoyo durante años al régimen cubano, tan exaltado desde medios intelectuales (sea por cegera, conveniencia o simple estupidez).La revolución fue apollada por amplios sectores que eran básicamente democráticos, el partido comunista era una parte minoritaria.Desde el principio (como se puede ver en la biografía de Huber Matos), Fidel Castro mostraba un endiosamiento que al llegar al poder se transformo en magalomanía y hoy, después de tantos años, en tiranía senil.Hay que reconocerle osadía y habilidad política, además de unas enormes dosis de represión a la soviética, pero más allá de eso, de su voluntarismo, Cuba vive hoy una esquizofrénia política, que recuerda más a La Granja de George Orwell que al mundo socialista imaginado por Marx.En la época Batistiana había prostitucón, muy cierto, pero en las fotos se ven gente con aspecto lozano, bien vestidos, llevando coches (que aun siguen por La Habana).Había enormes desigualdades, cierto, pero nada comparable a las bolsas de miseria actuales (ni siquiera en prostitución)dónde si no estás en el partido o tienes acceso al turista estás condenado al hambre (recordemos que población española eigraba a Cuba).En ese sentido, Fidel Castro ha sido un auténtico Batistiano, ya que ha mejorado la policía política y la ha hecho más efectiva.Es vergonzoso como delante de las mujeres de los presos políticos situan a otras increpándolas, es el estilo totalitario (al estilo nazi o batasuna, la calle es nuestra).Miami no es unforme tampoco, hay mucho mafioso, tal vez, gente resentida privelegiada antes que perdió mucho con la revolución, pero también hay toda suerte de disidentes democráticos, de varias tendencias o simplemente disidentes por cuestiones ideológicas, religiosas o de opción sexual (recordemos que Reinaldo Arenas tuvo que salir de Cuba porque a su condición de disidente sumaba la de homosexual).Tampoco debemos caer en la propaganda castrista, recordemos que hay un millón de cubanos en Miami, de una poblacón de unos 8, nos sale un tanto por ciento muy elevado.Porque si todo es tan catastrófico Fidel castro no cae? a nivel internacional ha sabido jugar a mantenerse (no diremos que ha sido un genio, porque el jugar a potencia, la magalomanía, costó la vida a muchos cubanos en la lejana Angola), combinando locuras con pragmatismo.A nivel interno, simple y llanamente atracción por su discurso, magnetismo, pero sobre todo represión, por desgracia ha envilecido al pueblo cubano, en un contexto de miseria, delaciones y detenciones, hay tanta gente que está implicada para sobrevivir,,,.Que en otros países de corte capitalista pasa? nadie lo niega, la tiranía ha de ser denunciada allá dónde se de, en este caso en Cuba.
En resumen, Fidel Castro un megalómano con habilidad que está fuera de la realidad, cuyo experimento social en post de la utopía ha llevado a Cuba a la distopía,,,,, por desgracia, no se hizo casos a los mayores que dicen que los experimentos con gaseosa, el sujeto ha sido el pueblo cubano y tardará mucho en sobreponerse.
De
Anónimo, A las
16/6/05 13:45
Mira aquest article d'Andrés Neuman:
http://www.andresneuman.com/hemeroteca/idealgranada_detalle.php?recordID=41
De
Ramon Bassas, A las
19/6/05 10:24
Molt interessant aquest article de l'Andrés Neuman. Força d'acord amb tot el que diu, algunes de les reflexions coincideixen amb les que jo faig al meu escrit. M'han agradat especialment algunes frases, tals com "el régimen requiere la ayuda inestimable de jóvenes más o menos cándidos y comprensiblemente descontentos con el neoliberalismo, así como de la mayor cantidad posible de ‘intelectuales’ extranjeros, alejados de la isla y desconocedores de su vida cotidiana". És el que diem que sembla que per ser d'esquerres has de donar obligadament suport a dictadures com les d'en Castro. Una altra frase molt bona és aquesta: "a mí me parece que la izquierda es otra cosa. ¡Si pensaran sus defensores comunistas en España cómo, sin advertirlo, se aproximan a los métodos franquistas!". En la línia del que comentava abans. Més: "cuando la Patria (y no la ética o los derechos civiles) es la gran Causa que justifica las decisiones de un Estado, ese Estado es una dictadura". Aquí podríem relacionar el tema amb aquesta polèmina absurda que ha sorgit recentment sobre aquests intel·lectuals que han fet un manifest demanant un partit "no-nacionalista". De totes formes, em sembla que en aquest cas en Neuman té raó. Un article molt recomanable, sí senyor. Salut!
De
Miguel, A las
20/6/05 17:57
Publicar un comentario
Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]
<< Inicio