El blog de Miguel Guillen Burguillos

27.9.06

Salvador (Puig Antich)

"No quiero convertirme en un nombre escrito en la pared". Ésta ha sido una de las frases que más me han impactado después de ir al cine a ver Salvador (Puig Antich), la película de Manuel Huerga sobre la vida del joven militante del MIL que murió asesinado en el garrote vil por el régimen fascista de Franco. No sé si el joven Salvador dijo alguna vez estas palabras, posiblemente no, pero creo que si lo hizo tenía una admirable capacidad de premonición. A mí personalmente "Puig Antich" me recuerda a algunas lecturas de mi adolescencia sobre la historia reciente de nuestro país. Me acuerdo de ilustraciones en libros en las que aparecían carteles franceses con la cara del joven Salvador, carteles en los que se pedía clemencia al régimen franquista. En aquella época, sin haber entrado aún en la mayoría de edad, uno empieza a descubrir muchas cosas, y en mi caso particular, descubrí también el interés por conocer la historia de mi entorno. Y Puig Antich quedó ahí, en el recuerdo de un adolescente, como el nombre de alguien que luchó contra la barbarie y que murió injustamente. Pero debo reconocer que después no volví a interesarme por la biografía de Salvador. Ha sido ahora, como pasa tantas y tantas veces, gracias a una película, cuando Puig Antich ha vuelto a aparecer. Tengo la sensación de que los hechos fueron muy distintos a los que se relatan en la película (han sido numerosas las críticas a la película por parte de la gente que conoció a Salvador y que compartió con él militancia en el MIL), pero aún así, y partiendo de la base de que cuando vamos al cine vamos a ver una película (parece una obviedad, pero quizá no lo sea tanto), me parece muy necesario este tipo de filmaciones.
Pero volvamos al principio: "No quiero ser un nombre escrito en la pared". Después de bastantes años, uno se da cuenta de que Puig Antich es eso, un nombre escrito en la pared, en los libros o incluso en una película. Para quienes lo conocieron no será así, obviamente, pero para los demás es eso, y creo que es mucho. Que 32 años después de tu muerte alguien que no te conoció se acuerde de ti está al alcance de muy poca gente. Estoy convencido de que Puig Antich nunca quiso ser un nombre escrito en la pared, seguro que nunca quiso morir asesinado en el garrote vil, ni que le dedicaran pósters, libros, artículos ni películas. Lo que Puig Antich hubiera querido, estoy seguro, hubiera sido seguir amando, disfrutando, luchando, pero sobre todo, seguir viviendo. Pero la represión se lo impidió, como a tantos miles y miles de personas. Y aquí es cuando me acuerdo de otra frase de la película, que esta vez sale de boca de su hermana pequeña: "Estan matant el meu germà".

5 comentarios:

  • Ayer dia 26 de septiembre me devolvieron la pasta de las entradas del mundial, pero nos han quitado 5 euros. Ya sabes donde estoy buscame para darte tu pasta, je,je,je,je..

    De Anonymous Anónimo, A las 27/9/06 20:53  

  • Miguelón buen post.

    Todos como Puig Antich queremos seguir amanda, luchando, trabajando... seguir viviendo.

    De Blogger Izan, A las 27/9/06 23:31  

  • A mi el moment que el nus a la gola va desembocar en llàgrimes va ser justament quan la Merçona surt corrents cap a la presó on estan matant el seu germà. Encara ara em sento commocionat.

    De Blogger Joan Safont, A las 28/9/06 11:45  

  • Acabo de visiorar Salvador i, al igual que en Joan, m'he emocionat. Crec que és un bon exercici de salut democràtica anar-la a veure. Ja és hora que revindiquem les nostres figures històriques amb pel·lícules com fan els nordamericans. La figura de Puig Antich em resulta més propera que no pas la de William Wallace, per exemple.

    De Blogger O.F., A las 2/10/06 22:53  

  • http://elblocdelescienciessocials.blocat.com/post/6308/99132

    De Anonymous Anónimo, A las 22/10/06 16:08  

Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]



<< Inicio