Tu corazón ya tiene un siglo
Hoy hace cien años un grupo de estudiantes de la Escuela Politécnica de Sevilla fundó el Sevilla Balompié, embrión de lo que hoy es el Real Betis Balompié, el club andaluz con más seguidores y uno de los principales símbolos de identidad de la ciudad de Sevilla y de Andalucía. A lo largo de su historia, el Betis ha sido capaz de teñir la sangre de miles y miles de personas de color verde, convirtiéndose así en mucho más que un club de fútbol. Pero eso es algo que no se puede explicar con palabras, y solamente los béticos somos capaces de saber qué se siente siendo bético y qué representa ser bético. La singularidad del Betis la conocen incluso los imbéticos, si se me permite la palabra, y eso ya dice mucho de la percepción que de nosotros tiene el resto de aficionados al fútbol.
El Betis, a lo largo de su historia, ha forjado sus propias señas de identidad a través de las penurias que le ha tocado sufrir, y por eso ser bético representa lo que representa, más allá de la simple identidad futbolística. Representa ser humilde, ser fiel y saber enfrentarse a las dificultades, entre muchas otras cosas. Ser bético es una forma de ser, de pensar y de sentir, que se transmite de padres a hijos y de abuelos a nietos. Quien recibe una transfusión de sangre verde ya no puede dejar de ser, pensar y sentir como lo hace un bético, por los siglos de los siglos, amén. El Real Betis Balompié nació de la fusión del Sevilla Balompié y el Betis Fútbol Club. ¿Y saben ustedes cómo nació el Betis F.C.? Lo hizo como consecuencia de una escisión del Sevilla Fútbol Club (¿les suena?), porque en 1909 unos cuantos directivos de aquella entidad propusieron el fichaje de un chaval que trabajaba como obrero en la Pirotecnia de Sevilla, pero la directiva sevillista se negó a aceptarlo alegando que el jugador no tenía la suficiente prestancia social como para pertenecer a un club tan distinguido. Y aquí encontramos, desde sus raíces más profundas, el por qué de la imperiosa necesidad de la existencia del Betis. Al Betis le han fusilado jugadores, lo han machacado desde diferentes estamentos, ha desfilado siete años por Tercera División... Se ha caído y se ha vuelto a levantar, pero siempre ha contado con la fidelidad de su afición, y eso, señores míos, no lo ha conseguido ningún club de fútbol. Los clubes de fútbol, cuando les pasa eso, desaparecen y vuelven a aparecer con nuevos nombres y con nueva gente. El Betis siempre es el Betis, juegue contra el Real Madrid o contra el Utrera, en la Champions League o en Tercera División. Vaya donde vaya, siempre cuenta con la fidelidad de la afición bética. ¿A ver qué “club de fútbol” es capaz de desplazar a Utrera 20000 personas a presenciar un partido de Tercera? Eso lo hizo el Betis en 1954 y no lo hará ningún club de fútbol jamás en la historia. Y aquí se forjó el famoso “Viva er Beti manque pierda”. El “Manquepierda” es mucho más que un dicho, es una forma de pensar que, bajo mi punto de vista, resume bastante bien qué representa el Betis y cómo entendemos los béticos nuestro sentimiento hacia el Betis.
Y aquí estamos, en 2007, con nuestro Betis celebrando sus primeros cien años de historia. Y como siempre, todos juntos, los que están en Sevilla y los que vivimos nuestro beticismo en la distancia. ¡Felicidades Glorioso, qué cumplas muchos más! “Tu corazón, ya tiene un siglo, siente el calor de la afición que está contigo…”.
1 comentarios:
Felicidades por el blog, de una novata en blogger.
De
JULIA, A las
1/10/07 13:55
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