Señor Wert,
Hoy quiero ser un ingenuo. Quiero ser un ingenuo y pensar
que sus acciones tienen más que ver con la ignorancia que con la mala leche. Y
como la ignorancia se supera con información, le quiero explicar algunas cosas
sobre Cataluña y sobre el catalán. Se lo explicaré en castellano, que es, como
la suya, mi lengua materna.
Para situarlo, empezaré por decirle que soy catalán. Nací en
Cataluña y he vivido toda mi vida en Mataró, una ciudad a treinta kilómetros de
Barcelona llenita de personas con orígenes diferentes, que piensan diferente,
que hablan diferente y que conviven día tras día en los diferentes barrios de
la población. Y que se ganan la vida como pueden o como les dejan. Muchos de
estos barrios, sobre todo los de la periferia, se formaron en los años cincuenta
y sesenta del siglo pasado, en pleno franquismo, con la llegada de millares de
personas procedentes de diferentes lugares de España. Mis padres, nacidos en
Andalucía, llevan en esta tierra un montón de años. Y la quieren tanto o más
que yo. Lo mismo que al catalán, una de nuestras lenguas. Esa lengua que los
fascistas no dejaban que se hablara hace no tantos años y que hoy usted y sus
acólitos también quieren perjudicar. Por decirlo suave.
En Cataluña, sépalo usted, no tenemos ningún problema con
nuestras lenguas. Las usamos indistintamente: en la escuela, en el trabajo, en
la calle, en casa... Yo con mis padres hablo castellano (con acento andaluz),
con mi pareja en catalán y con mis amigos depende. ¿De qué depende? De según
como se mire todo depende. Porque, créame usted, uno no elige (ni tiene por qué
elegir) a sus amistades en función de su lengua. Es igual que la tengan más o
menos larga. O más o menos gorda.
En la escuela no hay ningún problema con la inmersión
lingüística. De verdad, créame. Y no lo digo solamente yo. Los datos (y no las
opiniones de los militantes del PP) dicen que es un modelo de éxito. Los niños
catalanes aprenden el catalán y el castellano. Las dos lenguas. Yo, por
ejemplo, que crecí (y vivo todavía) en un barrio humilde donde casi nadie
hablaba catalán, hoy uso y domino las dos lenguas, indistintamente, sin
problema. No es coña. Como la gran mayoría de catalanes. Si no hubiera tenido
la oportunidad de estudiar en catalán, hoy seguramente no podría hacerlo, y
eso, créame, sí que sería un problema. Y de los gordos.
Le pido un favor: dedique su tiempo a solucionar problemas
(que los tenemos y muchos) en vez de crearlos. Se lo agradeceremos, en Cataluña
y en toda España. Ah, y si puede ser, por dignidad, dimita, váyase a casa y
dedíquese a algo que no le permita fastidiar a la gente normal. Y de paso, si
tiene capacidad de influencia (que no lo creo), haga lo posible por conseguir
que su partido se disuelva. Millones de personas se lo agradeceremos.
Cordial, pero indignadamente,
Miguel Guillén
3 comentarios:
Com desitjo que la ciutadania de Catalnya defensi un model d'escola que sigui pública, laica i en català; és amb aquest model, sense retallades i amb molts més recursos que assolirem una societat més cohesionada, més equitativa i on imperi la igualtat d'oportunitats.
De
Jaume, A las
14/5/15 19:47
Gràcies Miguel ho has explicat molt i molt bé!
De
Noe Ayguasenosa i Soro, A las
14/5/15 20:24
Necessària reflexió, que un indocumentat com en Wert no entendrà. Està incapacitat per anar més enllà de la provocació. Però el mal el va fent. El territori al ministeri de cultura i educació semblarà el camp després de la batalla. Fa nosa. I fan nosa les propostes dels seus acòlits sobre Mataró, perquè fan mal a la cohesió.
De
Josep, A las
15/5/15 10:42
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