Equipos de fútbol míticos (II). El Atleti del Doblete
En la temporada 1995-1996 el protagonista absoluto del panorama futbolístico español fue el Atlético de Madrid. El equipo colchonero consiguió ganar la Liga y la Copa de forma brillante, en una temporada que los aficionados atléticos no podrán olvidar fácilmente.Aquel equipo fue líder del campeonato de Liga en 39 de las 42 jornadas, y si bien en algunos momentos de la temporada hubo quien dudó de un hipotético alirón atlético, al final se hizo justicia y el equipo de la ribera del Manzanares ganó la Liga. Radomir Antic fue capaz de armar un equipo prácticamente invencible, con un once bien definido e inalterable donde cada jugador conocía a la perfección el trabajo que se le asignaba. A medida que fue avanzando la temporada, los jugadores se fueron creyendo que verdaderamente podían proclamarse campeones de Liga (y de Copa), y esta mentalidad, unida a la indudable calidad de la plantilla, permitió que la campaña rojiblanca rozara la perfección.
El once habitual de aquel Atleti del Doblete era el formado por Molina, Geli, Toni, Solozábal, Santi, Vizcaíno, Pantic, Simeone, Caminero, Kiko y Penev. Los buenos aficionados atléticos lo siguen recitando de memoria. El portero, Molina, había llegado a principios de temporada procedente del Albacete, equipo con el que había descendido a Segunda División pero que le había permitido demostrar en Primera sus dotes de portero moderno, ágil, rápido y con buen juego de pies. La apuesta por el guardameta valenciano salió redonda: realizó una temporada casi perfecta, erigiéndose en uno de los líderes del equipo, ganando el trofeo Zamora y debutando con la selección española absoluta en un curioso partido amistoso ante Noruega en el que jugó como centrocampista.
Los laterales de aquel equipo eran Geli por la derecha y Toni por la izquierda. Ambos se hartaron de correr la banda de arriba abajo, defendiendo y atacando de forma eficaz. El centro del campo aunaba calidad y garra. Vizcaíno se encargaba de la labor más oscura y destructiva, recuperando balones por doquier. Simeone aportaba la garra y el espíritu ganador, dotando al equipo de carácter, llegada al área contraria y convirtiéndose en la extensión del entrenador en el terreno de juego. Pantic, un serbio desconocido por la afición española cuando llegó al equipo en verano, fue una de las revelaciones de la Liga, destacando en los lanzamientos de córners y faltas al borde del área.
Caminero marcaba las diferencias en el centro del campo, con sus jugadas magistrales, sus dotes de mando y su calidad a raudales, surtiendo de balones a la delantera colchonera. Nunca olvidaré aquel regate de espaldas que le hizo a Nadal en el Camp Nou, una jugada que seguí a menos de quince metros de distancia desde el Gol Norte del estadio azulgrana. De la punta de ataque se encargaban Kiko y Penev. El jerezano hizo la que fue probablemente su mejor temporada como jugador de élite, regalando fantasía a los aficionados al fútbol de calidad con su juego de espaldas a portería, sus goles y su técnica depurada. Para muchos, Kiko fue el mejor jugador de la temporada. El búlgaro Penev hizo también una excelente temporada, convirtiéndose en el mejor acompañante para Kiko y realizando con solvencia la labor que se le había encomiado a principios de la temporada: marcar goles. Al final, consiguió la nada desdeñable cifra de dieciséis tantos. A lo largo de la campaña también gozaron de minutos otros jugadores como Roberto, López (que después fue convocado por Clemente para disputar la Eurocopa de Inglaterra), Biagini, Pirri, Juan Carlos o el gran capitán Tomás.
Pero el gran responsable de aquella magnífica temporada no fue otro que el entrenador serbio Radomir Antic, quien fue el auténtico armador de aquel equipo inolvidable. Fue capaz de definir un once con continuidad y de asignar a cada jugador la labor que mejor podía desempeñar. Además, consiguió sacar el máximo rendimiento de cada uno de los miembros de la plantilla, algo muy complicado de alcanzar. Todo esto, junto a su capacidad para mentalizar a los jugadores, le permitió pasar a la historia como el entrenador del Doblete. Bajo mi punto de vista, Antic ha sido uno de los mejores entrenadores de los últimos quince años, principalmente por su capacidad de exprimir al máximo las condiciones de sus pupilos. Muy pocos técnicos hubieran hecho de aquel Atleti un equipo capaz de ganar la Liga y la Copa en una sola temporada, de eso estoy completamente convencido.
Aquella temporada fue inolvidable para la castigada afición colchonera, pero también nos permitió a quienes no formamos parte de ella disfrutar del buen fútbol. La época en que tuve el privilegio de vivir en Madrid pude seguir más de cerca la actualidad rojiblanca e incluso de ir al Vicente Calderón a ver algún partido, y ello me permitió entender, aunque fuera tan sólo un poquito, en qué consiste eso del “sentimiento rojiblanco”. Un sentimiento que incluso a veces te gustaría sentir.

2 comentarios:
Osti tu ets 24 hores de Cadena SER i el pais no?T'has plantejat mai posat cat ràdio?Ah clar que és convergent...
De
Anónimo, A las
24/1/06 17:04
Ese Atleti! Menos mal que hay gente que recuerda las proezas de los """buenos equipos""", aunque otros, como de la Morena, se encargue de mantener fresco aquel momento, por su condición colchonera. Yo, que soy atlético como sabes, añado: "Y además con un presidente tan nefasto como Gil, eso da más mérito al asunto.."
De
Juanmi Barea, A las
17/2/06 19:35
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